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Santeria Yoruba

Orisha Menor Iyami Oshooronga

Iyami Oshooronga

Orisha Iyami Oshooronga

Iyami Oshooronga es una de las deidades de la religión yoruba, quien domina las artes de la hechicería. Es una orisha menor.

A veces se describen como “las brujas del panteón yoruba”, Ajogún o Ajonjún, presentan las madres ancestrales, a las cuales les rinden culto los brujos y hechiceros que pueden actuar para bien o para mal.

Iyami se encarga de mantener el equilibrio natural de las fuerzas y las leyes, quienes traspasan estas reglas del Ifá, son castigados por ella. Para poder recibir estas orishas se necesita un babalawo con experiencia e instrucción.

Historia

La segunda parte de su nombre, Oxoronga, hace referencia al sonido onomatopéyico de un pájaro africano, se puede entonces traducir como “bruja pájaro”.

Iyami es invocada en calles, encrucijadas y caminos que pertenecen a Esu, su presencia y poder se solicitan con sacrificios y ofrendas para hacerle peticiones, y estas energías pueden ser empleadas para bien o para mal. Las horas del llamado acostumbran a ser el medio día y la media noche. Las historias cuentan que la en la media noche, ninguna persona debe encontrarse en la calle, especialmente en las encrucijadas, y quien esté debe buscar refugio hasta que pasen algunos minutos.

El patakie de Iyami dice que fue introducida en el mundo por el odu Osa Meji, se alojó en el estómago de este para atravesar un río en el último cielo. Junto con el odu Oyeku Meji, estas deidades simbolizan el peligro de la noche

Culto

Las Iyamis son seres de gran poder, ya que controlan la sangre y de esta manera tienen influencia en la vida y su generación, por ello es dueña del vientre. Su energía puede ser empleada para el bien o para el mal. Cuando se le ofende, deben realizarse ceremonias para alejarla y si es necesario exorcizarla.

Iyami Oxoronga reclama y exige respeto, al invocar su nombre todos los presentes deben levantarse y hacer referencia. Del mismo modo, si se le consulta en el día se debe hacer una X en el suelo con el índice para alejar todos los peligros, y si se llama durante la noche, se debe pasar toda la mano extendida por la cabeza en uno y otro lado, para evitar la muerte.

Por esto, solo babalawos y sacerdotes con experiencia y conocimiento deben invocarla. Iyami es severa, no tolera faltas de respeto, exige reconocimiento de su poder y sus manifestaciones. Quienes trabajan con ella se conocen como brujos o hechiceros, y pueden ser del sexo masculino o femenino.