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Santeria Yoruba

Orisha Menor Ayaó

Orisha Ayaó

Ayaó es una de las orishas menores de la religión yoruba, representa otro de los espíritus de la naturaleza. Es hermana de Oyá, no se recibe en ceremonias porque no es del grupo de los ángeles de la guarda, aunque puede ser entregada por los devotos de Oyá.

Es una deidad femenina del panteón yoruba, a esta se le encomienda la protección de las niñas y jóvenes, dado que defiende la pureza. Es mensajera de Ikú y Oyá, por esto es muy invocada por los sacerdotes y médiums para hablar con los espíritus.

Un poco de historia

En algunos caminos, Ayaó es la hermana menor de Oyá, mientras que en otras historias es la hermana mayos. Es hija de Oduduwá, y se creó junto con Bromu. Ayaó poseía los secretos místicos de la magia y los entregó para su hermana Oya.

Una historia de Ayaó cuenta que obtuvo sus poderes de hechicería, luego de haber hecho un pacto con Osain y con Iroko. Ella habita en las selvas, en lugares altos, cerca de las nubes, de las cuales es orisha. También puede vivir en las raíces del árbol de la ceiba sagrada.

Los devotos que tienen a Ayaó en casa, colocan un libro atado al techo del lugar donde hay más corrientes de viento para conectarse con su energía. Se le relaciona igualmente con los orishas del desierto.

Culto

A la orisha Ayaó se le encomienda la protección de las mujeres vírgenes, pues se trata de una entidad pura. Además, actúa como mensajera y se encarga de llevar las notas de Oyá a las puertas del cementerio; tiene poder sobre los 9 egguns que van con Oyá en las ceremonias.

Los colores para Ayaó son el amarillo y el color canela o caramelo, con estos colores se confeccionan sus collares o elekes en los que se intercalan cuentas de Oyá; los colores más usados son el rosado, el azabache, y se colocan cuentas de nácar. Para sus trajes se utilizan telas floridas de varios colores.

En las ceremonias, Ayaó siempre tiene que acompañar a los hijos de Oyá, pues representa un espíritu que trae armonía y equilibrio en los diferentes caminos de la vida. A Ayaó debe tratársele con respeto ya que es doncella, su carácter es muy serio y calmado.

Durante la consagración, se pueden colocar 9 vasos o copas llenas de agua para Oyá, de las cuales una se dedica a Ayaó.

Los secretos de esta orisha se contienen en un receptáculo con forma de sopera que debe ir colocado en un lugar alto en la casa, es entregado para los hijos de Oyá.

Ayaó es parte de la energía espiritual de los vientos que viajan por la naturaleza; es muy invocada por espiritistas, sacerdotes y médiums, por sus funciones de mensajera y conocedora del las artes de la hechicería.