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Santeria Yoruba

Orisha Guerrero Elegguá

eleggua yoruba

Orisha Elegguá

Elegguá es uno de los Orishas guerreros más importantes del Panteón Yoruba; tal es su grado de significancia que debe ser invocado en todas las ceremonias religiosas o de fiestas, así como es el último en saludar para la despedida. Esto tiene relación con sus atributos, ya que Elegguá abre y cierra los caminos.

Un poco de Historia de Elegguá

Dentro de la santería fue el primero de los cuatro Orishas en ser creado, por ello es el más importante. Elegua ya existía antes de la creación y la presenció en frente del poder de Olodumare.

Se le atribuyen a este santo el ser el Orisha de la encrucijada que conecta todas las puertas y caminos, y con ellos controla el destino y la felicidad de las vidas de los hombres en cuyas vidas siempre está presente.

Se describen 101 caminos que son controlados por Elegua y cada uno corresponde a diferentes partes del mundo natural. Las descripciones más interesantes sobre sus orígenes datan de dos de estos caminos.

En un camino, Elegua era hijo de los reyes de la Egbá, Okuboro y Añagui, en otro camino es hijo de Obatalá y Yembo, y sus hermanos mayores eran Dada, Ogum, Oxu e Oxíssi.
En este último se cuenta una narración sobre el origen de Elegua y sus hermanos. Ogún (uno de sus hermanos) había pretendido tener relaciones con su madre Yembo, al enterarse Obatalá, ordenó la muerte de todos los varones que nacieran.

Tiempo después Xangó nació, y el pequeño Eleguá, quien era su hermano, lo escondió llevándoselo a su hermana mayor Dadá para que cuidara de él.

Seguidamente otro hermano nació, Orula. Esta vez Eleguá lo escondió en el pie de un árbol donde iba a alimentarlo de vez en cuando. Eleguá protegía a sus hermanos de la ira de Obatalá.

Un día Obatalá enfermó gravemente por lo que Eleguá pidió a Xangó que lo curase, ya que esté se había convertido en un gran sanador. Xangó sanó a su propio padre, y valiéndose de la ocasión, Eleguá le pidió a Obatalá el perdón por sus hermanos. Obatalá accedió al perdón, y Xangó y Orula fueron perdonados.

Xangó se llenó de alegría y decidió cortar el árbol y tallar un tablero con el don de la adivinación para Orunmila, quien desde entonces recibió el poder de adivinar el futuro interpretando el oráculo de Ifá, y así ser consejero de los hombres.

El poder sobre el inicio y fin de los caminos del hombre, marca la intervención de Elegguá en situaciones como el nacimiento y la muerte, así como los caminos del bien y del mal. También actúa como mensajero de las deidades, les  hace llegar las ofrendas de los hombres, y para esto hay que mantenerlo agradado. Está acompañado de Oggún y Oshosi.

A Elegguá  se le debe rezar en toda situación, dichas oraciones cambian de acuerdo al contexto. Se indica el número 3 para Elegguá y su festividad se celebra el 6 de enero y el 13 de junio, dependiendo del lugar. Los colores que presentan a Elegguá son el negro, el rojo y el blanco, que serán los tonos en los trajes y vestimentas. Como es uno de los primeros orishas, se le dedica el día lunes.

Su símbolo en la naturaleza son las rocas, y se cree que habita tras la puerta para cuidar  a quien lo ha poseído.
Otros poderes que se atribuyen a la figura de Elegua son el de la interpretación de las letras en el oráculo del diloggún. Su figura viste una túnica de caracoles en número de 21 los cuales simbolizan sus caminos.

Elegguá es hijo de los reyes del Egbá que son Okuboro y Añagui. Su nombre, significa “el príncipe mensajero de Egbá”.  Otra historia cuenta que fue hijo de Yembó y Obbatalá, siendo hermano de Shangó, Oggún, Orunmila y Osun.

En relación al sincretismo, Elegguá se identifica con San Antonio de Padua, el Santo Niño de Atocha o San Benito de Palermo. Este sincretismo surgió en la época de la esclavitud y la conquista, cuando los esclavos africanos resolvieron esconder sus deidades en representaciones de santos católicos cuyas historias eran similares a los patakkies de las deidades yorubas.

Ofrendas en rituales de Elegua

Los rituales y ofrendas de para los Orishas son practicados para conseguir sus consejos, sus favores y solicitar su intervención en el camino de los hombres. Particularmente cuando se trata de agradar a Eleguá se deben considerar algunos aspectos para hacer un ritual correcto.

Eleguá es un guerrero muy celoso, de modo que toda ofrenda que se va a presentar a algún otro orisha debe ser presentada inicialmente a él aunque se trate de cualquier tipo de ofrenda; solo así se garante la aprobación y satisfacción de este santo, Eleguá está acostumbrado a ser el primero en recibir y probar las ofrendas.

En rituales específicos se practican algunas consideraciones especiales sobre las ofrendas. Eleguá gusta de recibir varío tipos de peces, en cuanto animales prefiere un mamífero cubano llamado jutía cuya carne debe estar asada o ahumada, también se le sacrifican cabritos, pollos, gallos, y otros animales dependiendo de la complejidad de la ceremonia.

Los vegetales también hacen parte de las ofrendas para Eleguá, por ejemplo, el maíz asado y el coco. Del mismo modo se le ofrece manteca de cacao, aguardiente, cigarros, tabacos, y todo tipo de dulces y caramelos.

En el ritual, el collar de cuentas de Eleguá debe llevar colores rojos y negros alternados, se llaman de elekes.
En cuanto a su casa, para Eleguá se trata de un santuario que protege de los golpes del destino, el santo separa su casa y su mundo privado del exterior a través de un umbral. Generalmente se le coloca fuera de la casa en los altares, y su entrada al hogar se relaciona con problemas y discusiones en la familia.

La casa de Eleguá es de barro, generalmente se usa un coco o se elabora con piedras y cemento. Se le diseña y construye con una boca, ojos, nariz y orejas hechas con caracoles, y los mismos son entregados por los babalaos como objetos de protección a los iniciados.

Los atributos de Eleguá son: los cascabeles, las monedas, juguetes para niños, trampas de ratones, marcas pintadas con sus colores, sombrero de paja, llaves de la puerta, pepitas de oro y de plata.

La Familia de Elegua

Elegguá es el hijo de Okuboro y Añagui, reyes eternos de la región de Egbá. El nombre de Elegua proviene del Yoruba Èsú Elègbará, que significa “mensajero príncipe de los que viven en Egbá”.
Algunas leyendas dicen también que Elegua fue hijo de Obbatalá y Yembó, hermano de Orunmila, Shango, Ozun y Oggun.

Cómo pedirle dinero a Elegua?

Para apedirle dinero a Elegua, debes dar tributo.
Necesitarás pimienta, miel, coco, siete monedas de alta denominación, siete velas blancas, una bolsa blanca y un poco de hilo dorado.

Después, según el tributo que tengas, debes tomar siete pedazos de coco, uno a uno los sumerges en la miel y los sacas y espolvoreas la pimienta, los guardas en la bolsa blanca con las monedas y la atas con el hilo dorado. Esta bolsa la colocarás detrás de la puerta principal de tu casa. Encenderás una vela cada día y harás la siguiente oración: “Amado Elegua, te hago esta ofrenda y te pido que el dinero llegue y no vuelva a faltar, confío en tu misericordia y tu ayuda pronta”.

Luego de esos 7 días, tomarás la bolsa blanca y la enterrarás en el claro del bosque. Verás que con este poderoso ritual nunca más faltará el dinero.

Objetos de Poder de Elegua

El objeto mas poderoso de Eshu Elegguá es el garabato, ya que con él abre y cierra los caminos.
También posee las llaves del destino, es un objeto menos poderoso, pero igual de importante, ya que con ellas domina la suerte y el infortunio de los viajeros.

Ofrendas o Tributos a Elegua

La calabaza es una de los tributos a Elegua para el dinero favoritas, entre más grande sea la calabaza mucho mejor, recuerda que mientras más muestres tu generosidad él también lo será contigo.

Para ofrendar calabaza a Elegua, debes hacer un corte en forma de media luna y sacar lo que está dentro, dejando 7 semillas, colocarás 7 monedas de la más alta denominación y un poco de miel para endulzar.

Alrededor de la calabaza colocarás 7 velas blancas, encendiendo una diaria y dirás: “Oh incansable guerrero, abre el camino de la prosperidad en mi vida trayendo hacia mí el dinero”.

La guayaba verde es la fruta favorita de Elegua

Por ser muy apetecida por él, la guayaba es la fruta más utilizada para hacer ofrendas a Elegua para el dinero. Solo debes tomar 7 guayabas verdes grandes y ubicarlas en un plato blanco y dirás a Elegua: “Aquí te dejo estas guayabas, disfrútalas y concede que mis necesidades económicas disminuyen”.

Durante 7 días harás esta oración, al cabo de los cuales buscarás un claro en el bosque y las enterrarás. A partir de ese momento, los negocios mejorarán y los clientes llegarán por multitudes, multiplicándose así el dinero.
Dulces entre las más favoritas ofrendas a Elegua para el dinero

Así como el es el Orisha más importante en la Santería, podemos mejorar nuestra economía, atrayéndolo como a un niño. A pesar de ser un poderoso guerrero, él se caracteriza por tener un espíritu puro e infantil y como tal le gustan los dulces.

Si utilizas dulces en las ofrendas, te abrirán los caminos hasta la abundancia y el dinero.
Al hacer una de las más poderosas ofrendas a Elegua para el dinero, debes tomar un recipiente de cristal pequeño con tapa y allí depositar 7 dulces y un papel dorado con la siguiente frase: “Gran Elegua, poderoso Dios, dejo estos dulces aquí para satisfacción del niño que hay en ti”. Lo ubicarás en el lugar donde tienes el dinero de tus ventas y verás que siempre tendrás dinero.

Funciones de Elegua

La designación del nombre de Eleguá tiene que ver como su papel como príncipe, mensajero, guardián de los caminos.

Eleguá es una adaptación de la voz “Ilé wá” que significa “aquel que está en casa”, probablemente en referencia a la historia de su origen, estando en casa vigilaba a sus hermanos y a su madre. Eleguá es parte de los Orishas guerreros, su padre, como reconocimiento a su rectitud y fidelidad lo colocó en una posición privilegiada, primero en ser atendido, en recibir ofrendas y alimentos, y este simbolismo se lleva a los rituales.

Su nombre también se interpreta como “el príncipe mensajero de la región de Egbá”, donde vivían estas deidades; pues llevó a su padre el mensaje de la traición de su hermano, encontrándolo en la encrucijada, y por esto también se le relaciona con los caminos.

Eleguá se asocia con una representación universal del destino, la encrucijada simboliza el poder de verlo todo, conocerlo todo y poder conducir todo; su guía debe ser solicitada por los fieles ante cada paso dado en el camino. Sus poderes han sido concedidos a partir de las bendiciones de Obatalá, Olofin y Olodumare.

La asociación entre Eleguá y el destino necesita de la representación de esta deidad en la entrada principal de las casas, justo detrás de la puerta para abrir los caminos. Su recipiente de barro debe contener piezas metálicas guerreras, para la protección y la vigilia de los hogares, por su intercesión como Orisha Gerrero, junto a Ozun, Ochosi, y Ogun.

Oración a Eleggua

En la religión Yoruba, Elegua es la divinidad encargada de vigilar los caminos, debemos rezarle para que el camino por el que estamos interesados en transitar pueda abrirse sin dificultad y llegar a salvo al otro lado.

Elegua tiene el poder de ser el gobernante de los caminos y el dueño del destino, la creencia es que Eleggua puede abrir o clausurar el camino hacia la prosperidad, la suerte, la felicidad pero también hacia la desgracia en la vida de la persona. Este nombre, Elegua, quiere decir “el mensajero del príncipe” y se identifica como una deidad traviesa e inquieta.

Su poder lo hace invocarlo como la protección primera, ya que inicia a los creyentes en el camino de la religión yoruba, los santeros inicialmente deben recibir a Elegua para continuar el camino de esta religión. Tiene el poder para volverse un terrible y feroz querrero si se une a otras deidades como Oggún y Oshosi.

Elegua pertenece al grupo de los Orisha Oddé, a quien se les ha identificado como los guerreros.